viernes, 14 de septiembre de 2012

Se entrellla en el muro

Se entrellla en el muro Se estrella en el muro, un tubo de cemento, Cuatro sombras deslizan su cuerpo, una grieta en el alma. Grita sóla, una voz sin ecos. Silencios, despierto, como un rio que baja por la calle. Las aparecen las nostalgias derramadas por el tiempo. Todo vuelve, una mañana oscura, a enredar mis recuerdos infantiles. Es hora del abrazo subterráneo, en hora de romper con el recurso, es hora de ver QUO VADIS. Hay sangre, en mis manos, hay rosas, en las manos del cemento. El tubo se estrella en el camino, siento fracturarse una vertebra del cuello. Vuelvo a resucitar, sostenido, de estas pocas carnes que me queda.

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