jueves, 2 de agosto de 2012
Nicanor Parra, en la Farándula Criolla.
Nicanor Parra, en la Farándula Criolla.
Por Eduardo Embry Castro.
Después de la presentación del libro de Omar Pérez Santiago, que se realizó en varios lugares de la comunidad de escritores. Surgió el nombre de Sun Axelsson, era una sueca atrayente, deslumbrante, que los más cercanos la recuerdan.
La historia de Parra, comienza con éste idilio amoroso, que los entendidos, lo llamaban una relación complicada. Los amigos de Parra estaban de acuerdo que era muy posesivo. Sun Axelsson, para los chilenos era una mujer desconocida, pero, su paso por Chile, dejo una huella que lo siguió a Nicanor por casi 50 años-.
Axelsson, en su libro La estación de la noche, se encarga de revelar. “Parra era un celoso convulsivo, me castigaba y la dejaba encerrada para que no conociera a nadie”.
El mismo lo admitió cuando en una entrevista se le preguntó si realmente la había maltratado: “le contestaré en tres versos. Mentiría si le digo que no,
pero no más que Otelo a Desdémona.
Todavía está vivita y coleando”.
Como toda relación de pareja, los amigos no se metían. La poeta Teresa Calderón, amiga de Sun. (Extracto Entrevista de Mario Benedetti). “recuerdo que era una relación rara.”Parra la trataba mal. Ella termino viviendo en una verdadera casucha de donde fue rescatada por la Embajada de Suecia. Que la envió de regreso a su patria”.
Para Mario Simonetti, quien estructura mejor los idilios de Nicanor Parra. Lo caracteriza en el periodo, de la década del 60. Aparece en la vida de Parra Rosita Muñoz. Una mujer sencilla que sus primeros acercamientos llegarán a trabajar como empleada domestica, pero, algo tenía Parra, que rápidamente las cosas cambiaban. , y se convierte en su pareja y madre de su hijo Ricardo.
Hay algo siniestro en Nicanor Parra, este matemático extravagante, a los setenta años, nuevamente conoce a cupido, y se enamora de Nury Tuca.. La definen como una hippie hermosa, rubia, admiradora de la obra de Parra que llegó a su vida como un espíritu libre y que se fue del mismo modo. “Dicen que murió en la puerta del jardín de la casa de las Cruces”
Parra, pasa por momentos de encontrar los equilibrios en sus estados emocionales, aún cuando aparece la obsesión taoismo. En eso Aparece la obra magistral. “El hombre Imaginario”-.
Simplemente, Nicanor., no se soporta y trasforma su vida afectiva en un Lobo Solitario. Acuña una frase;
“Yo no podría aguantar a una mujer todo el tiempo, y no creo que ella me podría soportar a mí tampoco de una manera indefinida en una casa. No tiene sentido. Parece que a partir de cierto momento el hombre entiende cómo son las cosas, y se queda solo. Y la mujer también. Y se juntan estos sexos esporádicamente. De pasa y bola, como se dice. Son los que tratan de apoderarse del prójimo los que después tienen que pegarse tiros o saltar desde el último piso de un edificio”.
El escritor Mario Benedetti, es más complaciente con el poeta, lo cierto, que para Parra, todo su mundo queda tejido en su Poema “ El Hombre Imaginario”, en aquella mujer que inspiro, en El obrero textil,”aquella joven inexplicable” sería Nury Tuca, su última esposa, la madre de sus hijos Juan de Dios y Colombina. Y esa mujer “imaginaria” que inspiró las líneas que a continuación escribió:
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario
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